El grupo de lujo francés Kering ha informado sobre una caída del 56% en su beneficio neto durante 2025, alcanzando los 532 millones de euros tras descontar costes de reestructuración. Si se consideran estos costes, el descenso es aún más significativo, llegando al 103%. Las ventas del grupo también han sufrido, con una facturación total de 14.670 millones de euros, un 13% menos que el año anterior.
La marca insignia, Gucci, ha visto caer sus ventas un 22%, hasta los 6.000 millones de euros. A pesar de estos resultados negativos, Kering ha experimentado una notable euforia en bolsa, donde sus acciones han subido un 10,9% en la Bolsa de París, el mayor aumento desde junio. Los inversores están optimistas por la menor caída de ingresos de lo esperado y un rendimiento del cuarto trimestre de Gucci que ha superado las previsiones.
Además, Kering ha propuesto un dividendo excepcional de 1 euro por acción tras la venta de su división de belleza. El director ejecutivo, Luca de Meo, quien asumió el cargo en septiembre, planea presentar el 16 de abril una hoja de ruta para relanzar el crecimiento del grupo.