La compañía Indra ha experimentado un notable crecimiento en su beneficio neto, que alcanzó los 436 millones de euros en 2025, un aumento del 57% respecto al año anterior. Este incremento se produce en el contexto de una cartera de pedidos que se ha más que duplicado, alcanzando los 16.083 millones de euros, en gran parte gracias al auge en el sector de la defensa.
La cifra de pedidos incluye 6.790 millones de euros destinados a los Programas Especiales de Modernización en el negocio de Defensa y 1.429 millones de euros vinculados a la consolidación de TESS Defence. La empresa, presidida por Ángel Escribano, también está trabajando en la integración de Escribano Mechanical & Engineering, proyecto que sigue en marcha.
Para el presente año, Indra ha establecido unos objetivos financieros ambiciosos, con ingresos superiores a 7.000 millones de euros y un resultado neto de explotación que supere los 700 millones de euros. Además, el EBITDA ha crecido un 17%, situando su margen sobre ingresos en el 11%, lo que refleja una mejora operativa significativa.