En el corazón de San Francisco, el Frontier Tower ha emergido como un centro de innovación tecnológica, albergando a pensadores en diversas áreas. Este fin de semana, el edificio será escenario de un evento peculiar en el octavo piso, donde biohackers intentarán manipular los sistemas nerviosos de dos langostas en tiempo real, uno controlado por un humano y otro por un agente de inteligencia artificial.
El evento es coorganizado por Elliot Roth, líder de una comunidad de biología y neurotecnología de 80 miembros que opera en el undécimo piso. Este espacio cuenta con laboratorios equipados con herramientas avanzadas para el estudio del ADN, como congeladores profundos y centrifugadoras. Roth ha mencionado que, en el peor de los casos, lo que se podrá obtener es una buena cena.
El Frontier Tower no solo atrae a entusiastas de la salud y la tecnología, sino que sus propietarios buscan expandir sus operaciones. Han abierto un hotel para miembros y planean replicar su exitoso modelo de co-working y eventos en otras ciudades del mundo.