Más de 200 pequeñas y medianas empresas españolas enfrentan una crisis inminente debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos a Cuba. La plataforma que agrupa a estas empresas estima que la deuda reconocida asciende a 350 millones de euros, mientras que el déficit real podría alcanzar los 500 millones de euros.
Desde 2017, estas empresas han acumulado facturas impagadas por suministros que incluyen alimentos, material sanitario y componentes eléctricos. La situación se ha agravado con el ultimátum estadounidense al conglomerado empresarial Gaesa, que controla gran parte del negocio turístico en la isla, y la retirada de bancos españoles de la operativa con Cuba.
La mayoría de los afectados son pequeñas, medianas e incluso microempresas que han mantenido relaciones comerciales con Cuba durante décadas, no grandes cadenas hoteleras. La plataforma indica que aproximadamente el 85% de la deuda proviene de cartas de crédito impagadas emitidas por bancos cubanos, que ya no cumplen con sus garantías debido a la falta de liquidez del Gobierno cubano.
Desde 2017, se ha informado que cerca del 15% de estas empresas ha cerrado y entre 60% y 70% han dejado de operar con el gobierno cubano, lo que pone en riesgo miles de puestos de trabajo.