El acuerdo comercial entre la UE y Mercosur representa un avance significativo tras 26 años de negociaciones, convirtiéndose en la mayor zona de libre comercio del mundo. Este pacto se espera que genere beneficios notables para sectores clave de la economía española, incluyendo el vino, la automoción, las energías renovables y el aceite.
España, que constituye el 9% de las exportaciones y el 18% de las importaciones de la UE con Mercosur, es uno de los principales inversores en la región, con un stock de inversión directa que superaba los 100.000 millones de euros a finales de 2023. Este acuerdo reducirá aranceles en productos como el aceite, el vino y el porcino, favoreciendo su acceso a los mercados sudamericanos.
A pesar de los beneficios, surgen desafíos para otros sectores europeos, como la ternera, el pollo, los lácteos y el azúcar, aunque Bruselas ha implementado salvaguardas específicas para mitigar estos efectos. Las empresas españolas que se beneficiarán más de la reducción estimada de 4.000 millones de euros en recargos son las que operan en la automoción y la industria agroalimentaria.