Los mercados de predicción han comenzado a captar la atención por su capacidad de transformar incertidumbres en probabilidades, que a su vez se traducen en precios. En este contexto, la plataforma Polymarket ha emergido como el ejemplo más notable, permitiendo a los usuarios apostar sobre eventos como resultados electorales o posibles recesiones.
Recientemente, un apostador obtuvo más de 400.000 euros tras prever un desenlace político relacionado con Nicolás Maduro, lo que ha generado críticas sobre la legalidad y la ética de estas prácticas. La transacción se llevó a cabo justo antes de un anuncio de la Casa Blanca, lo que ha suscitado dudas sobre el uso de información privilegiada en este tipo de mercados.
En contraste con los mercados financieros tradicionales, donde el insider trading es ilegal, en los mercados de predicción la asimetría de información es parte del funcionamiento. Esto plantea interrogantes sobre si estos espacios sirven como herramientas legítimas de descubrimiento de probabilidad o si se convierten en plataformas para rumores bien informados.