Un reciente estudio de la MIT Sloan Management School subraya la importancia de los profesionales veteranos, a quienes se les puede asignar un papel clave en sus organizaciones. Estos individuos, definidos como 'organizational elders', tienen el potencial de seguir generando valor al ser considerados más que solo administradores del pasado. La investigación indica que, si se les otorgan responsabilidades adecuadas, pueden actuar como guardianes de la memoria empresarial y embajadores de la reputación.
El Foro Económico Mundial advierte que la diversidad de edad será un factor determinante en la fuerza laboral del futuro. Este cambio es necesario ante el envejecimiento de la población y el aumento de la duración de las carreras profesionales. La OCDE también señala que la prolongación de la vida laboral se convertirá en un pilar para hacer frente a la escasez de mano de obra.
La tendencia actual en muchas empresas se centra en atraer y retener a las generaciones más jóvenes, pero una mirada más amplia hacia la convivencia intergeneracional es esencial. Adaptar la percepción de la experiencia y la edad puede ser clave para una gestión más eficaz del talento en el futuro.