El volumen de transacciones en el mercado global de fusiones y adquisiciones se ha desplomado a 3,6 billones de dólares, tras alcanzar niveles récord de entre 5,8 y 5,9 billones de dólares en los años 2021 y 2022. Esta caída, atribuida a factores como la guerra en Ucrania y el aumento de tensiones comerciales, ha llevado a muchos fondos de private equity a retrasar sus desinversiones, acumulando un desfase medio de cerca de cuatro años en comparación con sus ciclos normales.
Desde 2024, el mercado ha comenzado a mostrar signos de reactivación con la vuelta de algunas grandes operaciones, especialmente en sectores como el financiero, el tecnológico, el consumo y la energía. A pesar de este repunte, la recuperación sigue siendo parcial y no alcanza los niveles previos a la pandemia. Según Eduardo Martín, director de Productos y Desarrollo de Negocio en Andbank España, la reactivación generalmente comienza con los megadeals antes de extenderse a mercados medianos y pequeños.
Se habla de 2026 como un posible año de recuperación, con una mayor aceptación de los riesgos geoestratégicos, según Manuel Zulueta, CEO de DC Advisory. La secuencia de transacciones, distribuciones y levantamiento de capital se considera crucial para la sostenibilidad del mercado, como advierte José Cloquell, director de Inversiones Ilíquidas en Diaphanum.