Las empresas ferroviarias en España enfrentan pérdidas que superan los 20 millones de euros debido a la reciente tragedia en Adamuz, Córdoba, que ha provocado la cancelación de más de 640.000 viajes en tres semanas. La línea entre Madrid y Andalucía se suspendió indefinidamente tras el accidente, afectando a cientos de trenes y causando un impacto significativo en la confianza de los pasajeros para utilizar el ferrocarril.
Desde el accidente, el número de cancelaciones ha alcanzadas 32.000 plazas de alta velocidad al día, lo que representa una pérdida diaria de más de un millón de euros para las operadoras. El ticket medio en la ruta Madrid-Sevilla se estima en 33 euros, lo que acentúa el impacto económico en el sector. Aunque el ministro Óscar Puente mencionó inicialmente que el tráfico se restablecería el 2 de febrero, este plazo se ha ampliado al menos hasta el 7 de febrero.
Adicionalmente, los retrasos en otras líneas, como la de Madrid-Barcelona, han llevado a las compañías a ofrecer reembolsos a los pasajeros afectados, complicando aún más la situación financiera del sector ferroviario. La combinación de cancelaciones y indemnizaciones por retrasos está generando una crisis significativa en el transporte ferroviario en el país.