La aparición de Bad Bunny en la Super Bowl ha generado un notable incremento en las búsquedas relacionadas con Zara, la marca que lo vistió para el evento. Más de 135 millones de espectadores siguieron el espectáculo, donde el artista puertorriqueño utilizó un traje que combinaba formalidad con un toque caribeño, destacando su mensaje de amor y unidad.
El traje, que incluía una camiseta de fútbol americano con el número 64 y el apellido "Ocasio" en la espalda, ha reforzado la idea de "moda democrática". Este enfoque ha llevado a que Zara, propiedad de Inditex, se convierta en el centro de atención, destacando su relevancia en un evento de tal magnitud.
Los empleados de Inditex en Arteijo (A Coruña) recibieron una camiseta similar a la que lució el cantante como regalo, junto a un mensaje de agradecimiento. La posibilidad de futuras colaboraciones entre Bad Bunny y Zara, así como la demanda por la camiseta, auguran un impacto positivo en las ventas de la marca.