Las exportaciones de bienes en España han mostrado una falta de crecimiento durante los últimos tres o cuatro años, lo que ha resultado en una disminución real debido a una inflación cercana al 3%. Esta situación ha sido señalada por Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores de España, quien destaca que las cifras absolutas se mantienen prácticamente estancadas, lo que implica que la inflación ha afectado negativamente a los datos exportadores.
El informe Draghi, destinado a revitalizar la Unión Europea, ha tenido una implementación mínima, con solo un 15% de sus recomendaciones aplicadas en el transcurso de un año y ocho meses. Este estancamiento en las exportaciones españolas pone de manifiesto la pérdida de competitividad del país en el ámbito europeo.
A pesar de los desafíos en el sector de bienes, las exportaciones de servicios no turísticos han tenido un desempeño positivo, creciendo un 14% el año pasado y alcanzando los 120.000 millones de euros. El turismo también muestra cifras favorables, lo que contrasta con la situación de los productos manufacturados, que siguen enfrentando dificultades significativas.