En el ámbito de la inteligencia artificial, las empresas que desarrollan esta tecnología están experimentando un aumento significativo en sus valoraciones, lo que ha alimentado temores sobre una posible burbuja similar a la de las puntocom. Sin embargo, el BCE ha indicado en su reciente Informe de Estabilidad Financiera que dicha posibilidad es poco probable, aunque advierte sobre el riesgo de una corrección "brusca y contundente" en los mercados.
Los expertos subrayan la rapidez con la que se están produciendo cambios en la inteligencia artificial, destacando que el antiguo directivo de Tesla, Andrej Karpathy, ha señalado que no reconocer los avances recientes podría dejar a muchos desfasados. Este sector está en transición hacia sistemas agénticos, capaces de planificar y ejecutar tareas de forma semiautónoma, lo que plantea nuevos desafíos en términos de control y regulación.
Un grupo reducido de empresas tecnológicas de Estados Unidos, junto con algunas firmas chinas como DeepSeek, dominan las infraestructuras y servicios del ecosistema de la inteligencia artificial. Mientras tanto, emergen nuevas empresas que buscan capitalizar sobre modelos de negocio basados en inteligencia artificial, aunque el coste de entrenar y mantener estos modelos representa un desafío importante.