Los descarrilamientos se han convertido en la tercera causa de accidentes ferroviarios en España, con un incremento que ha duplicado su frecuencia en los últimos diez años. Esta situación ha llevado a los maquinistas a solicitar una reducción de la velocidad en la ruta entre Madrid y Sevilla.
Sin embargo, el Gobierno ha decidido rechazar esta petición, argumentando que no existen suficientes "argumentos técnicos" que justifiquen la medida. La seguridad en las infraestructuras ferroviarias sigue siendo una preocupación creciente ante el aumento de incidentes.