KPMG, una de las firmas de auditoría más grandes del mundo, ha decidido despedir al 5% de su personal en España y llevar a cabo un recorte del 13% en la remuneración de sus socios. Esta medida se produce tras una significativa caída en los ingresos por consultoría, que se han reducido casi un 17% durante el último año. La empresa ha enfrentado un contexto complicado, marcado por un escándalo de auditoría en su filial australiana, que ha generado una crisis interna y la salida de varios altos ejecutivos.
La filial de KPMG en Australia ha sido la más afectada, con el despido de 360 empleados y 27 socios, principalmente dentro de su división de consultoría. Esta crisis ha llevado a congelar nuevos contratos por parte de organizaciones del sector público, así como la terminación de acuerdos con clientes corporativos que habían trabajado con la firma durante años. A raíz de esta situación, KPMG ha decidido reestructurar sus operaciones de consultoría, especialmente aquellas dirigidas a medianas empresas y transacciones, para alinearse mejor con los servicios internacionales de la firma.
John Sams, quien fue nombrado CEO de KPMG Australia el mes pasado, ha indicado que se anticipa un crecimiento moderado en el sector durante al menos dos años, debido a la influencia de la inteligencia artificial en los negocios de sus clientes y las repercusiones del escándalo mencionado. En cuanto a la remuneración de sus socios, KPMG había incrementado su salario medio en un 10% el año pasado, alcanzando los 715.000 dólares australianos (aproximadamente 512.000 dólares estadounidenses), aunque la firma no ha especificado cómo quedará la remuneración después de esta reducción.
La situación se ha vuelto más delicada por las acusaciones de que algunos socios de la firma utilizaron documentos confidenciales de clientes para conseguir nuevos contratos. Además, la firma ha sido criticada por su manejo de una denuncia interna relacionada con este asunto, lo que ha desatado una crisis política en el país. La combinación de estos factores ha llevado a una disminución significativa del trabajo de consultoría de KPMG, afectando su posición en el mercado.
KPMG cuenta actualmente con aproximadamente 9.000 empleados en Australia, y la reestructuración que se llevará a cabo está diseñada para adaptarse a un entorno económico adverso, que incluye una reducción de contratos gubernamentales. La firma busca hacer frente a estos desafíos mediante ajustes en su plantilla y la redefinición de sus estrategias comerciales.
Contexto: KPMG es parte de las conocidas Big Four, un grupo que incluye a Deloitte, EY y PwC, y que ha dominado el sector de la auditoría y consultoría a nivel mundial. En España, la firma ha sido un actor clave en los servicios de asesoría y auditoría, colaborando con importantes sectores públicos y privados. La reciente crisis en Australia podría tener repercusiones en su operativa en España, especialmente si los clientes locales comienzan a cuestionar la estabilidad y la ética de la firma debido a los escándalos recientes.