CaixaBank ha alcanzado un beneficio récord de 5.891 millones de euros y ha decidido aumentar en un 15% su dividendo ordinario. La entidad ha mostrado una notable mejora en su solvencia, cerrando el ejercicio con un capital CET1 del 12,56%, superando en 37 puntos básicos el nivel del año anterior. A pesar de un ambicioso plan de recompra de acciones, CaixaBank ha logrado mantener un excedente significativo de capital, lo que le permite seguir distribuyendo beneficios a sus accionistas.
El banco ha creado una nueva unidad dedicada a la supervisión de proyectos de inteligencia artificial, además de obtener una mayor cuota en el mercado de hipotecas sin participar en guerras de precios. La entidad, bajo la dirección de Gonzalo Gortázar, ha manifestado que generará capital suficiente para continuar con su programa de recompra de acciones, tras haber realizado siete desde el año 2022.
CaixaBank también ha elevado el umbral a partir del cual repartirá su exceso de capital, fijándolo en 12,5% para 2026, en respuesta a la implementación del colchón anticíclico por parte del Banco de España. Este enfoque proactivo en la gestión de su solvencia se traduce en un escudo financiero más robusto y en la posibilidad de seguir beneficiando a sus inversores.