El beneficio neto de CaixaBank superó las expectativas del mercado, lo que llevó a una revalorización de sus acciones del 6,75% en el IBEX 35. Este resultado se presenta en el contexto de una revisión al alza de los objetivos del plan estratégico del banco hasta 2027.
Los analistas destacan tres factores clave que sustentan este optimismo. Primero, la mejora en los beneficios, que se situaron un 6% por encima de lo esperado, gracias a un aumento en las comisiones y resultados de operaciones de trading. Además, la morosidad se ha reducido al 2%, alcanzando niveles mínimos históricos, lo que contribuye a una mejora del balance del banco.
Finalmente, CaixaBank se ha fijado un objetivo de rentabilidad del 20% para los próximos dos años, una estimación que algunos expertos consideran prudente. La combinación de estos elementos ha llevado a una percepción más favorable sobre el perfil de riesgo de la entidad.