En 2025, BBVA reportó un beneficio histórico de 10.511 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,5% en comparación con el año anterior. Sin considerar el efecto de las divisas, el crecimiento alcanzaría el 19,2%. Este rendimiento permitirá al banco destinar el 50% de las ganancias a remunerar a sus accionistas, de acuerdo con su política de pagos.
El dividendo total en efectivo para 2025 se fijará en 0,92 euros por acción, tras un dividendo complementario de 0,60 euros que se distribuirá en abril y un primer abono de 0,32 euros realizado en noviembre. BBVA también lleva a cabo una recompra de acciones por un importe de 4.000 millones de euros, lo que eleva los pagos a más de 9.200 millones de euros.
A pesar de la sólida rentabilidad sobre el capital tangible (Rote) que se situó en 19,3%, la solvencia de máxima calidad del banco disminuyó del 12,88%% al 12,70%%. Esta ratio incluye el impacto del programa de recompra, que afectará en aproximadamente 100 puntos de capital. BBVA se compromete a seguir distribuyendo el exceso de capital a sus inversores.