Desde el 27 de septiembre, los autónomos que operan en el comercio, ya sea físico o en línea, deben cumplir con una nueva normativa europea que les obliga a exhibir un cartel oficial de la Unión Europea. Este aviso, que debe colocarse en un lugar visible, informa sobre las garantías de los productos vendidos. Aunque la legislación europea establece un mínimo de dos años de garantía, en España los bienes están protegidos por un periodo de tres años, lo que puede generar confusión entre los comerciantes y consumidores.
La normativa se aplica a cualquier negocio que ofrezca bienes a consumidores, abarcando tanto las tiendas físicas como los ecommerce. El formato del cartel debe seguir las directrices establecidas por la UE, y su contenido no sustituye las obligaciones adicionales que ya existen en la legislación española. Esta medida forma parte de la nueva Directiva (UE) 2024/825 sobre “empoderamiento de los consumidores”, que también introduce cambios en la forma de comunicar las garantías y limita ciertas afirmaciones medioambientales.
Además, la Directiva crea una etiqueta específica para productos que cuentan con una durabilidad garantizada que supere el mínimo legal. La nueva exigencia también tiene como objetivo combatir la "obsolescencia programada" y lo que se ha denominado "ecopostureo", es decir, la práctica de hacer afirmaciones ambientales engañosas. La normativa es aplicable a fabricantes, importadores y distribuidores, así como a empresas que venden productos directamente a los consumidores.
El Reglamento de Ejecución (UE) 2025/1960 especifica el diseño y contenido de los nuevos elementos informativos obligatorios, que incluyen el aviso armonizado, diseñado para informar a los consumidores sobre sus derechos legales mínimos en toda la Unión Europea. Este cartel, que se presenta en un formato estandarizado A4, será obligatorio en todos los puntos de venta, tanto físicos como online.
Adrián Montalvo Requena, profesor del Centro Universitario Europeo de Economía y Gestión, ha señalado la importancia de este desarrollo en la protección del consumidor y ha subrayado que el aviso busca evitar confusiones con respecto a las garantías comerciales. La implementación de esta normativa se produce en un contexto donde la transparencia en la comercialización de productos se ha vuelto esencial para los consumidores europeos.
Contexto: La normativa europea se inscribe en un marco más amplio de reformas que buscan fortalecer la protección del consumidor en la UE. En España, la legislación nacional ya contemplaba un periodo de garantía más extenso, lo que ahora se enfrenta a un desafío con la nueva regulación. Las empresas deben adaptarse rápidamente a estos cambios, ya que el éxito en el comercio depende cada vez más de la confianza del consumidor y de la claridad en la información proporcionada.