La planta de PMG Powder Metal en Mieres se ha consolidado como un referente en la fabricación de componentes metálicos sinterizados, especializada en cajas de cambio para automóviles. Desde su inauguración en 1996, ha evolucionado significativamente, alcanzando una facturación de aproximadamente 65 millones de euros al año, con un 80% de su producción destinada a la exportación.
El concepto de poka-yoke, que busca eliminar errores humanos en los procesos productivos, está profundamente integrado en la cultura de trabajo de la planta. Este enfoque ha permitido a PMG mantener un ritmo de producción constante y de alta calidad, convirtiéndose en uno de los principales fabricantes europeos en su sector.
Antonio Agudin, actual gerente, destaca que el compromiso con el 'cero defectos' no es solo un lema, sino una práctica diaria. La planta duplicó su capacidad en 2004 gracias a un contrato con Renault, y en 2014 se expandió aún más con la construcción de nuevas instalaciones. Se espera que la estabilidad actual se mantenga a lo largo de 2025, con perspectivas de crecimiento para 2026 debido a nuevos desarrollos en curso.