La planta en el País Vasco ha elevado su capacidad de producción a 1,6 millones de toneladas al año. Este incremento se enmarca en su compromiso con el medio ambiente, operando con energía 100% renovable y logrando una huella de carbono de 600 kg CO₂ por tonelada, lo que representa una reducción del 65% en comparación con métodos tradicionales.
En los últimos cinco años, el número de empleados ha aumentado notablemente, pasando de 200 a cerca de 380 profesionales, lo que equivale a un crecimiento del 72% en su plantilla. Este desarrollo refuerza su posicionamiento en el sector de la producción sostenible.