El accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero en Adamuz (Córdoba) ha generado una preocupación significativa sobre la seguridad de las vías. La multinacional siderúrgica ArcelorMittal ha señalado la importancia de llevar a cabo una investigación independiente para esclarecer las múltiples causas del siniestro, evitando especulaciones que podrían perjudicar el proceso.
En un comunicado, la empresa ha expresado su disposición a colaborar plenamente con las autoridades españolas, enfatizando que el acero utilizado en las vías cumple con estrictas normas de calidad. ArcelorMittal también ha manifestado sus condolencias a las familias afectadas por la tragedia y a los heridos.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha aportado documentación que certifica que el carril donde ocurrió el descarrilamiento estaba en condiciones adecuadas, desmintiendo rumores sobre su estado. En su publicación en la red social X, Puente ha compartido fotos y evidencias para respaldar su afirmación, refiriéndose a un artículo de El Mundo que calificó de "bulo" los rumores sobre la seguridad de la vía.