Amazon ha establecido un ambicioso plan de inversión de 200.000 millones de dólares para este año, un récord histórico en el sector. Este esfuerzo se dirige principalmente a mejorar su división de computación en la nube, Amazon Web Services (AWS), para competir en la infraestructura de inteligencia artificial. Parte de esta financiación provendrá de la emisión de bonos a gran escala.
Además, la compañía destinará hasta 50.000 millones de dólares a OpenAI, superando significativamente la inversión de su competidor Microsoft en el desarrollo de tecnologías como ChatGPT. Esta estrategia responde a una creciente demanda por los servicios de AWS, que han experimentado su mayor crecimiento en tres años durante el último trimestre.
A pesar de sus gastos, Amazon sigue mostrando una sólida capacidad de venta, según su CEO, Andy Jassy, quien indicó que la empresa mantiene un ritmo de construcción de capacidad en la nube acorde con la demanda. La inversión en infraestructura incluye no solo centros de datos, sino también la energía necesaria para respaldar estas operaciones.