En julio, la Seguridad Social en España registró un nuevo récord de 3,51 millones de afiliados extranjeros, tras un incremento de 66.046 ocupados gracias a un proceso de regularización. Este crecimiento representa un aumento del 13,6% en comparación con el año anterior, superando notablemente el crecimiento del empleo total, que se sitúa en un 2,8%.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones destacó que, a finales de julio, un total de 262.475 extranjeros estaban dados de alta en la Seguridad Social como resultado de este proceso, que se inició a mediados de abril. De estos, el 81,5% se encuentra en el Régimen General, lo que equivale a 213.883 personas, mientras que el 4,8% restante son trabajadores autónomos, es decir, 12.675 individuos. En cuanto a la distribución por género, 158.171 son hombres, representando el 60,3%, y 104.304 son mujeres, lo que equivale al 39,7%.
Marruecos se posiciona como el país con mayor número de afiliados, seguido de Colombia, Rumanía y Venezuela. Estos trabajadores extranjeros son fundamentales en sectores como la hostelería, la agricultura y la construcción, donde la demanda de mano de obra es elevada. La diversificación de la afiliación extranjera se ha ampliado, abarcando tanto actividades con alta demanda de personal como sectores que requieren mayor cualificación y el emprendimiento por cuenta propia.
La tendencia de crecimiento en el empleo extranjero se refleja en las cifras generales del mercado laboral español, que alcanzó un récord de 22,4 millones de afiliaciones en junio, impulsado en gran medida por la llegada de inmigrantes regularizados. Este fenómeno ha generado un "especial dinamismo" en el mercado laboral, según fuentes oficiales, y muestra la importancia de la regularización en la integración de estos trabajadores en la economía española.
Este crecimiento en la afiliación de trabajadores extranjeros es significativo para la economía española, que se beneficia de la diversidad y la mano de obra adicional que aportan estos individuos. La regularización no solo ayuda a los inmigrantes a integrarse en el mercado laboral, sino que también contribuye al fortalecimiento de diferentes sectores que dependen de su trabajo.
Contexto: Desde la crisis económica de 2008, España ha experimentado fluctuaciones en el empleo, con un aumento en la demanda de trabajadores extranjeros en los últimos años. El proceso de regularización iniciado en 2026 busca facilitar la inclusión de migrantes en la economía, en un momento en que el país trata de recuperarse tras la pandemia de COVID-19 y mejorar su mercado laboral. Con un enfoque en la inclusión y la diversificación del empleo, el gobierno español espera que esta medida impulse el crecimiento sostenible en el futuro.