Ford Almussafes ha comunicado a sus empleados que ha llegado al límite de su capacidad de negociación en el contexto actual de la industria automotriz, marcada por retos significativos. Este anuncio se produjo el 28 de septiembre de 2026, y la empresa ha indicado que no puede seguir aumentando los costes. En un mensaje enviado a su plantilla, la dirección reafirma su compromiso con la planta y avisa que se convocará una reunión final esta semana para presentar la última versión del Acuerdo 2030, en la que se intentarán incorporar las propuestas y sensibilidades comunicadas previamente por los trabajadores.
La propuesta más reciente de los sindicatos, respaldada por UGT-PV, el sindicato mayoritario en la fábrica, fue presentada la semana pasada. Sin embargo, STM Intersindical Valenciana no apoyó esta iniciativa. La dirección de Ford ha resaltado que el sector automotriz está atravesando las transformaciones más complejas e inciertas de su historia, caracterizadas por la alta volatilidad de los mercados y la presión competitiva intensa. Esta situación ha llevado a la compañía a buscar mejoras en su posición en el mercado.
En este contexto, se ha mencionado el acuerdo de Volkswagen con la empresa china Gotion High-Tech para su nueva gigafactoría de celdas de baterías en Sagunt, lo que pone de relieve la competencia en el sector. Ford también ha subrayado la importancia de su joint venture con Geely, anunciada durante el verano, describiéndola como una “oportunidad histórica” que podría proporcionar un marco de estabilidad y certidumbre hasta 2030.
La empresa ha destacado el papel del sindicato UGT-PV como un actor clave en el proceso de negociación, elogiando su voluntad de diálogo y su apoyo al Acuerdo por la Electrificación. A pesar de los desafíos actuales, Ford busca proteger el empleo y garantizar la seguridad laboral en un entorno que se ha vuelto cada vez más complicado.
La dirección de Ford ha dejado claro que su enfoque se centra en la sostenibilidad y en adaptarse a un mercado en constante cambio, donde la electrificación y la innovación tecnológica son esenciales para la competitividad. El futuro de la planta de Almussafes y su capacidad para adaptarse a estas transformaciones dependerá en gran medida del resultado de las negociaciones con los sindicatos y de la evolución del sector automotriz.
Contexto: Ford Almussafes, ubicada en Valencia, es una de las plantas emblemáticas de la multinacional en España. Desde hace años, la compañía ha estado adaptándose a las nuevas demandas del mercado, incluyendo la transición hacia vehículos eléctricos. UGT-PV ha sido un actor clave en la defensa de los derechos de los trabajadores en este proceso de cambio, mientras que la industria automotriz en general se enfrenta a desafíos significativos debido a la presión competitiva y las transformaciones tecnológicas. A medida que empresas como Volkswagen buscan innovar, Ford también debe encontrar su lugar en este nuevo panorama industrial.