Más de 4.200 administraciones de lotería en España enfrentan un deterioro en sus condiciones operativas, lo que pone en riesgo su viabilidad. Estas pequeñas empresas, que generan empleo y contribuyen a la economía local, han visto cómo sus costes de explotación han aumentado significativamente, mientras que los precios de sus productos se han mantenido estables desde 2002.
La Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) ha incrementado sus ingresos anualmente, lo que genera una contradicción, ya que las administraciones que facilitan estos resultados están sufriendo una pérdida de rentabilidad. Se estima que la capacidad económica de estas entidades ha caído alrededor de un 60% en los últimos años.
Para cubrir solo la cuota mínima de autónomos, se calcula que una administración necesita vender cerca de 7.000 apuestas de La Primitiva al mes. Sin embargo, la situación actual amenaza la sostenibilidad de miles de negocios, lo que ha llevado a los representantes del sector a solicitar atención urgente por parte de Selae.