La Encuesta de Población Activa (EPA) ha revelado que el mercado laboral español presenta dos realidades contrastantes en el segundo trimestre del año. A pesar de un incremento de 486.000 nuevos ocupados y una tasa de desempleo que ha caído por debajo del 10%, el número de trabajadores autónomos ha experimentado un significativo retroceso. Según la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), entre abril y junio de 2023, se registró la desaparición de 42.900 autónomos, lo que representa un descenso del 1,33% en comparación con el trimestre anterior.
Además de la disminución trimestral, la situación se agrava en el contexto anual, ya que España cuenta con 99.700 autónomos menos que hace un año, lo que equivale a una caída del 3,04%. Lorenzo Amor, presidente de ATA, ha calificado estos resultados como "una buena EPA para el empleo, mala para los autónomos y pésima para los generadores de empleo". Según él, el crecimiento del empleo asalariado en medio de la desaparición de miles de trabajadores por cuenta propia indica que los autónomos se encuentran en una situación cada vez más complicada debido al aumento de costes, la presión fiscal y las cargas administrativas.
Un aspecto que preocupa especialmente a ATA es el fuerte descenso en el número de autónomos que generan empleo. Durante el segundo trimestre, se reportó la desaparición de 42.500 autónomos empleadores, que son aquellos que mantenían asalariados en sus negocios. Esto representa una caída del 4,36% en solo tres meses. Comparando con el mismo periodo del año anterior, la situación no mejora, ya que han desaparecido 27.700 autónomos empleadores en los últimos doce meses, lo que refleja un descenso cercano al 3% y pone de manifiesto el deterioro que sufren aquellos que crean puestos de trabajo.
Lorenzo Amor ha enfatizado que el descenso de autónomos empleadores es particularmente alarmante, dado que se produce en un trimestre donde el número total de ocupados ha aumentado notablemente. La presión sobre los autónomos se hace evidente, y Amor ha solicitado medidas que alivien la carga fiscal y reduzcan las barreras administrativas para evitar que continúe la desaparición del tejido empresarial.
Contexto: En los últimos años, el panorama para los autónomos en España ha sido cada vez más complejo, en parte debido a la elevada carga fiscal y las restricciones administrativas. La situación del empleo en el país ha sido mixta, con un crecimiento de las tasas de ocupación en ciertos sectores, pero con un impacto negativo en el número de autónomos. En 2022, el número de autónomos en España se había aproximado a 3,3 millones, siendo crucial para la economía nacional, dado que representan una parte significativa de la fuerza laboral. La situación actual resalta la necesidad de políticas que fomenten la estabilidad y el crecimiento de este sector.