La economía española se sostiene gracias a varios factores, incluidos los fondos europeos, la demanda de vivienda y la inmigración. En 2025, 560.000 inmigrantes llegaron a España, y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) prevé que esta cifra se mantenga en 2026, contribuyendo al consumo sin generar tensiones salariales significativas.
A pesar de la incertidumbre global y el menor dinamismo en las exportaciones, los fondos Next Generation de la Unión Europea serán cruciales para mantener la inversión pública hasta 2026. La AIReF, bajo la dirección de Inés Olóndriz, no anticipa cambios drásticos en el modelo económico, aunque sí pequeñas modificaciones en sus estimaciones anteriores.
El turismo podría beneficiarse de la inestabilidad en Oriente Próximo, aunque el aumento en los precios del combustible y los vuelos podría limitar su crecimiento. En este contexto, los empresarios han expresado su apoyo a la regularización de inmigrantes, siempre que se garantice la seguridad y se enfoque en el empleo.