Glovo ha iniciado el proceso de consultas para un Expediente de Regulación de Empleo que podría impactar a un máximo de 750 repartidores en más de 60 localidades de España. La compañía argumenta que el modelo de reparto con asalariados no es rentable en muchas áreas, lo que ha suscitado críticas de sindicatos como CCOO, que acusan a la empresa de llevar a cabo un "ERE encubierto" mediante despidos disciplinarios.
Este anuncio se produce solo ocho meses después de que Glovo completara la adaptación a la Ley Rider, que obligó a la empresa a regularizar a sus repartidores, quienes hasta entonces trabajaban como autónomos. La empresa ha indicado que su modelo de gestión logística actual, conocido como Gen2, ha mostrado ineficiencia en localidades de tamaño medio y pequeño, lo que la lleva a considerar una transición al modelo Gen1.
Con este ajuste, Glovo operaría como un marketplace, donde la logística de reparto sería gestionada por restaurantes o empresas subcontratadas, permitiendo a la plataforma seguir cobrando comisiones mientras reduce sus costes laborales. A pesar de estos cambios, más de 800 ciudades en España continuarán con la operativa habitual de Glovo.