Una nueva demanda ha sido presentada contra Meta, revelando preocupaciones sobre cómo los algoritmos pueden discriminar indirectamente. Este caso surge en medio de la reciente ronda de despidos de la empresa, que anunció la eliminación de 8.000 puestos de trabajo en abril, comenzando con las notificaciones a los afectados el 20 de mayo.
Empleados y exempleados de Meta han llevado el asunto a un tribunal federal en California, argumentando que los sistemas internos de medición y evaluación, respaldados por inteligencia artificial, están perjudicando a trabajadores que han hecho uso de sus derechos laborales. Según los demandantes, el uso de herramientas de seguimiento de actividad y otras métricas ha transformado situaciones de baja médica, permisos familiares, embarazo o discapacidad en señales de bajo rendimiento.
Entre las herramientas mencionadas en la demanda se incluyen sistemas de seguimiento de actividad, pulsaciones de teclado y evaluaciones de rendimiento. Aunque actualmente las afirmaciones son solo alegaciones y no han sido probadas en un tribunal, el caso tiene implicaciones significativas a nivel mundial. No se trata solo de si un algoritmo puede emitir despidos, sino de si es ético que una empresa convierta datos de comportamiento digital en decisiones laborales sin un análisis profundo de su significado.
Un informe del NIST (Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos) resalta que el caso de Meta plantea cuestiones críticas sobre la validez de utilizar datos digitales para decisiones laborales. En caso de que las alegaciones se demuestren, el foco no sería que el sistema haya identificado explícitamente a grupos protegidos, sino que la estructura de medición creada por la empresa podría interpretar el ejercicio de derechos laborales como indicadores de mal desempeño. Esto podría tener consecuencias serias para el tratamiento de empleados en situaciones vulnerables.
Si se establece que estos sistemas son discriminatorios, podría surgir un nuevo estándar de diligencia empresarial. Esto implicaría que cualquier empleador tendría que demostrar que los métodos de calificación utilizados son justos y no discriminan antes de tomar decisiones de gran impacto, como despidos, basadas en métricas o puntuaciones.
Contexto: Meta ha estado bajo el escrutinio por diversos temas relacionados con la privacidad y la ética en el uso de inteligencia artificial. Las preocupaciones sobre la gestión de datos y el impacto de la automatización en el empleo son temas recurrentes en la esfera laboral moderna. La Family and Medical Leave Act en Estados Unidos también establece protecciones que podrían verse comprometidas si se utilizan métricas de rendimiento que ignoren los derechos laborales de los empleados. En España, el debate sobre la regulación del uso de inteligencia artificial en el ámbito laboral sigue siendo relevante, especialmente en un contexto donde las empresas buscan optimizar su eficiencia mediante la automatización.