La Comisión Europea ha mejorado sus previsiones para España, anticipando un crecimiento del 2,9% para este año. Este aumento contrasta con la proyección de expansión del 1,3% para la eurozona en el mismo periodo, lo que posiciona a España como un destacado motor de crecimiento en la región.
Se espera que el crecimiento español se modere al 2,3% en 2026 y al 2% en 2027. A pesar de estos números positivos, la tasa de paro en España seguirá siendo la más alta en comparación con otros países de la Unión Europea, además de que la inflación se prevé más elevada.
Según análisis de la OCDE y el FMI, España crecerá más del doble que la media de la eurozona en 2025, y esta tendencia se repetirá en 2026. Los factores detrás de esta expansión incluyen la creación de empleo y la ejecución de fondos europeos. Sin embargo, la recuperación económica se ha visto influenciada por la fuerte caída durante la crisis de la Covid-19.
El Gobierno tiene previsto presentar una reforma de la financiación autonómica en los próximos dos meses, que incluirá modificaciones en las cesiones de impuestos. La inflación en España, aunque más elevada, será un aspecto a seguir de cerca en los próximos años.