Las pequeñas y medianas empresas (pymes) podrían enfrentar un aumento de hasta 3.000 euros anuales en costes laborales por empleado si se aprueba un nuevo Real Decreto que limitaría el uso de complementos salariales para alcanzar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Esta normativa, impulsada por el Ministerio de Trabajo, está actualmente en tramitación y se encuentra en audiencia pública.
La medida, que se alinea con la directiva europea sobre salarios mínimos, no prohibiría completamente el uso de los pluses, ya que su aplicación dependería de lo estipulado en los convenios colectivos. Sin embargo, las organizaciones empresariales como ATA, CEOE y CEPYME han expresado su preocupación de que los sindicatos no acepten esta práctica, lo que podría resultar en un impacto significativo en el ámbito laboral.
Este decreto se introduce tras la reciente decisión del Gobierno de aumentar el SMI a 1.221 euros mensuales, lo que ya había generado críticas por el incremento de las cargas laborales en un contexto de múltiples reformas en el sector. La situación plantea un reto considerable para la sostenibilidad de las pymes en España.