En 2025, más de 180.000 ciudadanos estadounidenses se trasladaron fuera de su país, y por primera vez desde la Gran Depresión, la migración neta hacia Estados Unidos fue negativa, según un análisis del Wall Street Journal. La cifra de inmigrantes hacia el país se redujo a 2,7 millones en 2025, una notable disminución respecto al pico de casi 6 millones en 2023.
El fenómeno migratorio ha llevado a un aumento récord de estadounidenses en varios países europeos. En Portugal, la comunidad estadounidense creció más de 500 % desde la pandemia, mientras que en España y los Países Bajos, la población casi se duplicó en la última década. En Alemania, en 2025, el número de estadounidenses que se mudaron allí superó al de alemanes que se trasladaron a EE. UU.
Según Eurostat, España emitió más permisos de residencia a estadounidenses en 2024 que cualquier otro país de la UE, cifra que duplica los datos de 2015. Las razones detrás de esta tendencia incluyen altos costes de vivienda y atención sanitaria, así como la búsqueda de un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal.