El mercado laboral en España ha alcanzado un hito significativo, ya que más de cinco millones de trabajadores mayores de 55 años se encuentran ocupados, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este resultado representa el mejor dato histórico para este grupo etario, que ahora constituye el 22% de los 22,7 millones de afiliados totales en el país. A pesar de este avance, el desempleo sigue afectando a alrededor de 500.000 personas de esta franja de edad, lo que implica que uno de cada cinco parados pertenece a la categoría sénior.
La mejora en el empleo sénior se debe a varios factores, siendo uno de los más destacados el envejecimiento demográfico. La esperanza de vida ha aumentado, permitiendo que las personas trabajen hasta edades más avanzadas. Además, la reciente reforma de pensiones ha modificado la edad ordinaria de jubilación, que se incrementará en dos años, alcanzando los 67 años en 2027. Este cambio busca mantener la fuerza laboral activa y evitar la pérdida de trabajadores que aún pueden contribuir al mercado.
Otro aspecto importante es que la reforma ha introducido medidas que fomentan la flexibilidad en el proceso de jubilación. Hasta julio de este año, el 11,9% de las nuevas jubilaciones demoradas fueron voluntarias, lo que representa un aumento de 7,1 puntos en comparación con 2019. La edad media para acceder a la jubilación también ha aumentado, situándose en 65,4 años, acercándose así a la edad ordinaria de retiro.
En el último año, el mercado laboral ha experimentado un crecimiento significativo, con casi 200.000 nuevos trabajadores de 55 años o más, representando un incremento de 1,3 millones respecto a 2019, antes de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19. Los datos de afiliación a la Seguridad Social corroboran esta tendencia, mostrando un crecimiento del 51,7% en el empleo sénior durante los últimos cinco años, superando en 33,5 puntos porcentuales la media nacional, que se sitúa en 18,2%.
La combinación de estas reformas y el cambio en la percepción sobre el trabajo en edades avanzadas han contribuido a que el sector sénior se consolide como un pilar fundamental del mercado laboral español. Sin embargo, el hecho de que un número considerable de trabajadores mayores se encuentre en situación de desempleo resalta la necesidad de seguir implementando políticas que faciliten su integración y permanencia en el mundo laboral.
Contexto: En los últimos años, España ha enfrentado desafíos significativos en su mercado laboral, especialmente tras el impacto de la crisis de Covid-19. Las reformas en el sistema de pensiones y el aumento en la edad de jubilación son parte de un esfuerzo por adaptarse a un panorama demográfico cambiante y a las necesidades de una población envejecida. A medida que las empresas buscan aprovechar la experiencia de los trabajadores séniores, la importancia de políticas inclusivas se vuelve esencial para maximizar el potencial de este grupo en el mercado laboral.