En 2025, cerca de dos millones de trabajadores menores de 35 años solicitaron una prestación por incapacidad temporal (IT), lo que resultó en la pérdida de más de 84 millones de días laborales. Este fenómeno revela una preocupante tendencia entre las nuevas generaciones, quienes han visto un incremento de más del 160% en las bajas laborales en los últimos siete años. Este aumento contrasta con la situación de los trabajadores sénior, donde la incidencia de bajas laborales ha disminuido en un 25%.
Los datos, proporcionados por la patronal de las mutuas, AMAT, muestran que la probabilidad de acogerse a una IT disminuye conforme aumenta la edad. Por cada 1.000 trabajadores menores de 35 años, se registran casi 43 bajas por incapacidad temporal. Para los trabajadores entre 36 y 55 años, esta cifra baja a 29, y para los mayores de 55 años, se reduce aún más a 25.
Un aspecto notable es que, aunque los trabajadores mayores de 55 años se ausentaron más días, con más de 127 millones de jornadas perdidas, solo 1,27 millones de ellos solicitaron una IT. Esto se debe a que las bajas en los jóvenes son más frecuentes pero, en general, de corta duración, con un promedio de 21 días, mientras que los sénior tienen bajas que cuadruplican esta duración, alcanzando los 86 días.
La tendencia de aumento en las bajas laborales entre los jóvenes se ha visto acentuada tras la pandemia, llevando a algunos a calificar esta situación como una "pandemia nacional" en términos de salud mental. Este fenómeno refleja un cambio significativo en el ámbito laboral, donde los trastornos de salud mental están siendo más visibles y reconocidos, lo que ha llevado a un aumento en las ausencias laborales en este grupo demográfico.
La situación actual plantea importantes desafíos para las empresas y los responsables de políticas laborales en España. La necesidad de abordar eficazmente la salud mental de los jóvenes en el trabajo es más urgente que nunca, dado que las bajas por enfermedad y los trastornos asociados se han convertido en un tema crítico para la fuerza laboral del país.
Contexto: En años recientes, la preocupación por la salud mental en el entorno laboral ha crecido, especialmente entre los jóvenes, que enfrentan incertidumbres económicas y laborales. La pandemia de COVID-19 exacerbó estos problemas, llevando a un aumento en la atención hacia la salud mental en el trabajo. La Seguridad Social en España ha estado evaluando diferentes estrategias para abordar el bienestar de los trabajadores, mientras que las empresas buscan implementar políticas que promuevan un ambiente laboral más saludable y productivo.