La huelga de maquinistas convocada por los sindicatos Semaf, CC.OO y UGT en Renfe comenzará el 9 de febrero y se extenderá hasta el 11 de febrero si no se logran acuerdos con el Ministerio de Transportes. Este paro busca presionar por la mejora de las condiciones de seguridad en el transporte ferroviario, tras recientes accidentes que han generado preocupaciones sobre la infraestructura y la inversión en mantenimiento.
La huelga afectará a todos los servicios de Renfe, incluyendo Cercanías, AVE, Media Distancia, así como a las operadoras Ouigo e Iryo. Se han establecido servicios mínimos del 50% en Cercanías (65% en hora punta), 65% en Media Distancia y 73% en Larga Distancia y Alta Velocidad. En el transporte de mercancías, los sindicatos han garantizado solo un 21% del tráfico habitual, priorizando el transporte de bienes perecederos y peligrosos.
Los recientes incidentes en la red ferroviaria, que resultaron en decenas de víctimas, han intensificado las demandas de los sindicatos para mejorar la seguridad y la coordinación entre Renfe, Adif y Protección Civil. Sin embargo, el ministro de Transportes, Óscar Puentes, ha fracasado en sus intentos de detener la huelga en tres ocasiones.