Las acciones de cuatro importantes empresas españolas han experimentado caídas significativas en la Bolsa debido a la preocupación por un posible freno en el avance de la inteligencia artificial (IA). En particular, Solaria ha visto sus títulos disminuir un 8,36%, alcanzando un precio de 16,87 euros por acción. ACS también ha sufrido un impacto notable, con una caída del 6,51% hasta 91,85 euros. Por su parte, Acciona y Merlin Properties han registrado descensos del 5,67% y 5,64%, cerrando en 196,4 euros y 12,38 euros respectivamente.
El analista de XTB, Javier Cabrera, ha calificado como "excesivo" el castigo en el mercado que han sufrido estas compañías. Pese a esto, ha advertido que un parón real en el sector tecnológico podría impactar negativamente en sus operaciones. Según Cabrera, esta situación afecta directamente la estrategia de Solaria, que busca instalar plantas solares vinculadas a los centros de datos, y pone en riesgo a ACS, donde estos centros representan el 22% de su cartera global y un 44% en su filial estadounidense, Turner.
La caída en las acciones de estas empresas se ha producido en un contexto de descensos más amplios en los mercados bursátiles. Este lunes, el IBEX 35 cerró con un retroceso del 1,38%, mientras que los mercados asiáticos también mostraron caídas significativas. En Estados Unidos, Wall Street se encuentra cotizando en 'rojo' al finalizar la jornada en Europa.
La reacción negativa del mercado se produce tras las solicitudes de Anthropic y OpenAI para ralentizar el desarrollo de sus modelos de IA por motivos de seguridad. Esta situación ha llevado a OpenAI a posponer su salida a Bolsa más allá de 2026. Aunque estas medidas no son definitivas, cualquier desaceleración en las inversiones puede tener un efecto adverso en el ecosistema de construcción de la IA, especialmente en la industria de semiconductores.
Los analistas de Bankinter sugieren que este alarmismo podría estar vinculado al interés de las empresas más grandes en que los gobiernos impongan regulaciones con altos costos de cumplimiento, lo que podría servir como una barrera de entrada para la competencia más pequeña en el sector.
Contexto: En el contexto actual, las empresas españolas están lidiando con un entorno global de incertidumbre económica, lo que agrava el impacto de las decisiones en el sector de la inteligencia artificial. La implantación de tecnologías avanzadas en sectores como la energía renovable y la construcción es crucial para el crecimiento de empresas como ACS y Solaria. La regulación y los cambios en la inversión en IA son temas que afectan no solo a estas empresas, sino a toda la economía española, dado su potencial para impulsar la innovación y la competitividad en el mercado global.