El anuncio de un incremento del 10% en los aranceles por parte de Donald Trump sobre importaciones de ocho países europeos, que entrará en vigor el 1 de febrero, ha reavivado temores de un conflicto comercial entre EE.UU. y Europa. Este hecho, relacionado con el conflicto sobre Groenlandia, ha provocado un aumento en la volatilidad de los mercados financieros.
Sin embargo, la situación dio un giro a mediados de semana cuando Trump, durante el Foro de Davos, adoptó un tono más conciliador y disminuyó la presión sobre los aranceles, lo que llevó a una recuperación en las bolsas, especialmente en el S&P 500. Este cambio de discurso calmó a los inversores, que comenzaron a abandonar posiciones en activos refugio, generando avances en sectores sensibles al comercio internacional.
A pesar de que varios analistas consideran que el efecto macroeconómico de los nuevos aranceles será limitado, ya que las economías implicadas representan una pequeña parte de las importaciones estadounidenses, persiste la incertidumbre en el ámbito político. La falta de un acuerdo definitivo antes de junio podría incrementar el riesgo de represalias y tensiones comerciales en el futuro cercano.