Se anticipa que los índices bursátiles experimenten un aumento en 2025, aunque con un ritmo menos intenso en comparación con años anteriores. Las compañías de defensa, el sector de tecnología, las utilities, los bancos y las empresas de salud son identificadas como las más prometedoras en este contexto.
A pesar de las expectativas optimistas, se aconseja a los inversores que aprovechen las oportunidades de compra durante las caídas del mercado. Este enfoque podría ofrecer ventajas en un entorno financiero que, aunque positivo, muestra señales de moderación en su crecimiento.