El índice Dow Jones comenzará la semana con la atención dividida entre la situación en el estrecho de Ormuz y las expectativas sobre la curva de tipos en Estados Unidos. Este escenario se presenta tras un cierre inestable en la última sesión antes del parón de Semana Santa, donde se registraron fluctuaciones significativas en el mercado.
Los analistas observan con preocupación el impacto de posibles tensiones geopolíticas en el suministro de petróleo, lo que podría influir en la dirección de los precios. Por otro lado, la evolución de las tasas de interés en el país norteamericano también genera incertidumbre entre los inversores, ya que pueden afectar las decisiones de inversión a corto plazo.
Con el inicio de la semana de negociación, los inversores estarán atentos a los indicadores económicos que se publiquen y a la evolución de la situación internacional para ajustar sus estrategias. La combinación de estos factores podría llevar a movimientos significativos en el mercado en los próximos días.