El IBEX 35 se ha mantenido por encima de los 17.000 puntos a pesar de la volatilidad en los mercados financieros globales, cerrando el viernes con una caída del 0,4%. La incertidumbre provocada por el conflicto en Oriente Medio ha llevado a una pérdida acumulada del 7% desde el inicio de las hostilidades hace dos semanas.
El precio del petróleo también ha mostrado fluctuaciones significativas, con el barril de Brent alcanzando niveles superiores a los 102 dólares, antes de estabilizarse en torno a los 100 dólares al término de la jornada. Este descenso se produjo tras el anuncio de Donald Trump sobre el levantamiento temporal de sanciones a las empresas petroleras rusas, lo que contribuyó a la moderación en la caída de las bolsas europeas.
A pesar de la fuerte aversión al riesgo, la reacción del mercado ha sido más contenida en comparación con otros episodios de tensión geopolítica. Las acciones de Repsol han destacado, con un aumento del 13% desde el inicio del conflicto, lo que refleja un interés renovado de los inversores en medio de la crisis energética.