El IBEX 35 experimentó un aumento del 1,54%, alcanzando los 17.169 puntos, impulsado por la caída en el precio del petróleo, que descendió casi un 3% para el barril de Brent, situándose cerca de los 101 dólares. A pesar de la continua violencia en Oriente Próximo, los inversores mostraron optimismo ante los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos relacionados con un plan de paz de 15 puntos respecto a Irán, aunque este fue rechazado por el régimen iraní.
Las negociaciones se mantienen estancadas, ya que Irán demanda garantías firmes y compensaciones económicas, además de un reconocimiento de su control sobre el estrecho de Ormuz. Los estrategas de Brown Brothers Harriman advirtieron que la ambigüedad en la situación geopolítica podría provocar movimientos bruscos en el mercado mientras no se clarifiquen las negociaciones.
A pesar de un mes de bombardeos, la resiliencia del mercado ha sorprendido a muchos analistas. La contención de caídas sugiere que, en caso de una desescalada, podría haber un rápido retorno de grandes inversores institucionales, lo que podría intensificar un repunte significativo en el mercado. Desde Granite Bay Wealth Management, se enfatiza que cualquier indicio de desescalada puede llevar a un interés renovado en activos de riesgo.