El IBEX 35 alcanzó un nuevo máximo histórico al cerrar en 18.103 puntos este lunes, con un incremento del 1,25%. Esta subida se produjo en medio de una rotación sectorial que benefició al índice y a otros selectivos europeos, a pesar de la caída en los precios de metales preciosos como el oro y la plata.
Durante la jornada, el CAC y el DAX también experimentaron ganancias cercanas al 1%, mientras que el Eurostoxx50 subió un 0,9%. En contraste, los índices de Wall Street, como el S&P500 y el Nasdaq, solo lograron un avance del 0,5% cada uno.
A pesar de la inquietud por el desplome de las materias primas, los inversores se refugiaron en sectores defensivos, tales como alimentación y seguros. La recuperación del sector minero se vio impulsada por la noticia de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, planea lanzar una reserva estratégica de minerales críticos valorada en 12.000 millones de dólares.
Analistas sugieren que la estabilización de los precios de los metales preciosos ha creado un entorno más positivo para la bolsa, aliviando la presión sobre activos sensibles al ciclo económico, mientras que los sectores más relacionados con el crecimiento, como tecnología e industriales, se mostraron más rezagados.