El IBEX 35 sufrió una caída tras la adquisición de Webster Bank por parte de Santander, lo que generó incertidumbre en el mercado. Esta operación, que se cerró por un total de 3.600 millones de euros, ha llevado a los inversores a ajustar sus expectativas sobre el rendimiento de la entidad.
Las acciones de Santander se vieron presionadas, contribuyendo a un descenso general en el índice bursátil español. A pesar de la importancia de la compra, los analistas han advertido que el impacto a corto plazo podría ser negativo para la valoración de la empresa en el mercado.
El movimiento estratégico del banco busca expandir su presencia en el sector financiero estadounidense, aunque la reacción del mercado ha sido cautelosa. Los próximos días serán cruciales para evaluar cómo se estabiliza el IBEX 35 tras esta transacción significativa.