Los bancos de inversión boutique de Nueva York, como Evercore, Lazard y Moelis, han estado contratando a profesionales especializados en operaciones con la expectativa de que la actividad en el sector repunte, aunque este aumento aún no se ha materializado completamente. Desde 2022, estas entidades han destinado al menos el 60% de sus ingresos netos a la remuneración de sus empleados anualmente, un estándar que se ha mantenido en el sector.
A pesar de las proyecciones iniciales que indicaban que la oleada de contrataciones tras la pandemia tendría efectos temporales de dos o tres años, la realidad ha demostrado lo contrario. El consejero delegado de Lazard, Peter Orszag, había anticipado en 2024 que su ratio de remuneración bajaría de 60% el año siguiente, pero las boutiques han advertido que esta tendencia podría tardar más en cambiar. En marzo, el director financiero de Evercore, Tim LaLonde, afirmó que la firma aún no estaba cerca de reducir su ratio por debajo del 60%.
Durante el primer trimestre de este año, la ratio de Lazard alcanzó un notable 69,9%. Este aumento en los costes de las boutiques se produjo después de que captaran a numerosos banqueros sénior que habían sido despedidos de grandes bancos de Wall Street, aprovechando la desaceleración de la actividad de negociación posterior a la pandemia. Sin embargo, los nuevos empleados suelen tardar en establecer una cartera de clientes debido a las extensas cláusulas de no competencia.
Paul Taubman, fundador y consejero delegado de PJT Partners, comentó que era complicado para cualquier nuevo socio generar ingresos significativos en los primeros dos años. Para atraer talento a estas firmas más pequeñas, las boutiques han ofrecido a los banqueros remuneraciones mínimas garantizadas durante los dos primeros años, además de promesas de comisiones del 25% al 30% sobre los ingresos generados por sus operaciones.
A pesar de estas estrategias, las boutiques aún deben esperar la recuperación de la actividad de negociación para que estas inversiones sean rentables. En teoría, una vez que el mercado repunte y las firmas cuenten con el personal adecuado, deberían poder aprovechar el aumento en la actividad y generar ingresos más significativos.
Contexto: En los últimos años, el sector bancario ha enfrentado grandes cambios, especialmente tras la pandemia, lo que ha llevado a una reestructuración en la forma en que los bancos boutique operan. Firmas como Lazard y Evercore han tenido que adaptarse a un entorno competitivo donde los costos de personal son altos, reflejando una tendencia en la que la remuneración de los empleados se ha convertido en una parte crucial de su estrategia. En este contexto, la capacidad de atraer y retener talento es fundamental para el éxito a largo plazo de estas instituciones en el mercado financiero español e internacional.