El Ibex 35 enfrentará un tipo impositivo del 26,8% por el Impuesto sobre Sociedades en 2025. Este nuevo impuesto extraordinario a la banca, introducido por Pedro Sánchez, afecta a un centenar de entidades de crédito y sucursales de bancos extranjeros operando en España, aunque su impacto real se concentra en pocas instituciones.
De las entidades sometidas al tributo, solo unas pocas, como CaixaBank, BBVA, Santander y Sabadell, aportan la mayor parte de la recaudación. Otras como Cajamar y Unicaja contribuyen, pero en menor medida, mientras que entidades como ING y Bankinter han logrado evadir el impuesto debido a la deducción del 25% permitida en el Impuesto de Sociedades.
La normativa, que se aprobó a finales de 2024, estableció un sistema progresivo donde el impuesto varía entre el 1% para ingresos inferiores a 750 millones de euros y hasta el 7% para bases superiores a 5.000 millones de euros. Esto ha resultado en que la mayoría de las entidades de crédito sujetas al recargo fiscal no paguen, generando un debate sobre la equidad de esta figura fiscal en comparación con otros países europeos.