En el contexto de una crisis habitacional en España, la propiedad entre los menores de 40 años ha caído en 37 puntos desde 2011, según el Banco de España. Este descenso ha llevado a una situación en la que solo un 36,7% de los hogares de menores de 35 años poseen vivienda propia, un nuevo mínimo histórico.
Recientemente, un importante banco celebró un evento en Madrid, donde directivos expresaron su preocupación sobre la falta de demanda de hipotecas entre la juventud. La elevada exigencia del 20% de entrada para acceder a la financiación complica aún más el acceso a la vivienda, dejando a una generación sin opciones de compra.
Las entidades bancarias, que históricamente han dependido de las hipotecas como producto clave, enfrentan un futuro incierto en el que se prevé una transición complicada de entre cinco y diez años. A pesar de ello, se estima que el mercado hipotecario podría seguir generando oportunidades, con un potencial de negocio de entre 55.000 y 60.000 millones de euros.