Las instituciones financieras enfrentan un dilema, ya que la falta de consenso sobre la transición energética entre las principales economías podría obligarlas a elegir entre la financiación climática y el crecimiento, según un informe de Barclays. Este análisis resalta que un "entorno político complejo y fragmentado" está encareciendo el proceso de descarbonización.
El banco observa que las políticas climáticas en Estados Unidos han cambiado drásticamente bajo la administración de Trump, mientras que Europa intenta mantener su rumbo en este ámbito sin perder competitividad. Por otro lado, China avanza rápidamente en su transición energética, dominando sectores clave como las baterías y la energía solar.
Barclays también advierte sobre el acortamiento del margen para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, lo que incrementa la probabilidad de superar este umbral. Los costos de descarbonización y la falta de demanda clara a largo plazo presentan desafíos significativos para una transición económica convincente. El banco se compromete a monitorizar los riesgos climáticos y económicos que podrían impactar sus carteras y objetivos de cero emisiones netas.