El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado la intención de reforzar su supervisión sobre la adopción de la Inteligencia Artificial por parte de las entidades bancarias. En un post reciente, miembros clave de la institución, como Sharon Donnery y Mario Quagliariello, explicaron que el BCE busca ampliar su enfoque para incluir la supervisión de tecnologías emergentes, lo que podría transformar el sector bancario.
Aproximadamente el 60% de los bancos europeos ya implementan herramientas de Inteligencia Artificial, lo que resalta la necesidad de un marco regulatorio adaptado a estos avances. Los expertos del BCE subrayan que los bancos deben tratar de capitalizar el potencial a largo plazo de esta tecnología, al tiempo que gestionan los riesgos que conlleva.
La estrategia del BCE incluye trabajar junto a las entidades para evaluar cómo utilizan la Inteligencia Artificial y su impacto en los marcos de gobernanza y perfiles de riesgo. Este enfoque colaborativo se considera crucial para definir la postura del banco en relación con los riesgos y la relevancia de estas aplicaciones en el futuro.