La presidenta del BCE, Christine Lagarde, expresó este viernes en Davos su enfoque optimista sobre el futuro económico global. En un panel titulado «Panorama Económico Global», subrayó la importancia de abordar las debilidades y fortalezas en la economía, sugiriendo que no se debe hablar de ruptura, sino de alternativas viables.
Lagarde enfatizó la necesidad de que las potencias intermedias busquen nuevas alternativas comerciales para reducir la dependencia de los líderes globales. Esto se enmarca en el contexto de las negociaciones de la Unión Europea con India y el inminente acuerdo con Mercosur, que buscan diversificar las relaciones comerciales.
Además, la presidenta del BCE consideró que tanto la oferta como la demanda tienen un papel crucial en las cadenas comerciales, sugiriendo que las medidas unilaterales deben ser examinadas con cuidado. Su intervención se produjo tras una tensa discusión en la cumbre, donde había manifestado su descontento con comentarios de un miembro del gobierno de Trump.