Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, ha propuesto la necesidad de explorar alternativas comerciales en respuesta a la creciente incertidumbre provocada por las políticas de Donald Trump. En un panel del Foro de Davos, Lagarde abogó por un enfoque proactivo al referirse a la importancia de identificar debilidades y fortalezas en el actual panorama económico global.
Su comentario se enmarca en un contexto de tensiones comerciales, destacando la necesidad de considerar un "plan B" como opción viable. Esta sugerencia se alinea con las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y pone de relieve la búsqueda de acuerdos comerciales por parte de potencias medias, como el inminente pacto entre la Unión Europea e India y el inicio del acuerdo con Mercosur.
Lagarde enfatizó la interdependencia económica y la importancia de mantener vínculos fuertes, aunque reconoció que la dinámica de oferta y demanda debe ser considerada en las negociaciones comerciales. Su intervención responde a la estrategia de Trump, que ha utilizado amenazas arancelarias como herramienta de negociación, desafiando así la estabilidad de las relaciones comerciales internacionales.